Cuando se va a comprar un coche, lo último que se quiere hacer es cometer un error. Por desgracia, mucha gente hace precisamente eso cuando va a un concesionario de coches. Dado que la compra de un coche puede ser un proceso tan enrevesado, entender lo que no hay que hacer en el concesionario es esencial.
En esta entrada del blog, hablaremos de siete cosas que nunca debes hacer en un concesionario de coches. Siguiendo estos consejos, podrás evitar cometer costosos errores y conseguir el mejor trato para tu nuevo coche.

1. No entres en un concesionario sin un plan
Puedes entrar en un restaurante sin saber què quieres comer y aun así tener un almuerzo satisfactorio. Sin embargo, si entras en un concesionario de coches sin una estrategia no es nada parecido. Y no sólo eso, sino que la mañana malgastada puede atormentarle en los próximos años.
La adquisición de un automóvil no debe hacerse de forma improvisada. Conoce el valor de tu coche actual, el precio del coche que quieres comprar, la cantidad de dinero que puedes dar de entrada por él, así como la cantidad que puedes pagar mensualmente por el coche. Si te informas de todo esto antes de comprar un coche, estarás muy por delante de la mayoría de los compradores.
2. No dejes que el vendedor te convenza de comprar un coche que no quieres
Un concesionario busca continuamente vender los coches que tiene en inventario. Eso no siempre es lo mejor para el cliente.
Si el vendedor conoce bien el stock, está tratando de encajar al cliente con un gato que se pueda vender hoy. Si no eres preciso y asertivo sobre lo que realmente quieres, el concesionario intentará colocarte en un coche que está intentando vender, aunque no sea el vehículo ideal para ti.
3. No empieces a hablar de tu canje demasiado pronto
Con esfuerzo y tiempo, a menudo es posible vender un coche viejo. A pesar de ello, a muchos clientes les resulta atractiva la facilidad de dejarlo en el concesionario.
Si ése es tu objetivo, evalúa el valor de tu canje con antelación, pero rechaza cualquier oferta o demanda para negociarlo hasta que hayas acordado el coste del coche nuevo. Si te encuentras con que debes más dinero por el coche viejo que el que recibes a cambio, es probable que no debas ir a una sala de exposición de coches nuevos todavía. Como mínimo, deberías vender el vehículo de forma privada para compensar la deuda.
4. No entregues tu carnet de conducir ni las llaves del coche en el concesionario
Es casi tan anticuado como un reloj de bolsillo, pero algunos vendedores siguen utilizando estrategias para retenerle en la sala de exposición hasta que se llegue a un acuerdo. Un puñado de métodos probados consiste en probar los coches. Antes de hacer una prueba de conducción, el vendedor puede pedirte el carné de conducir y/o las llaves del coche “como garantía”.
Luego, si vuelves y decides no comprar nada, las llaves del coche o la licencia desaparecerán. Un concesionario sensato comprobará si tienes un permiso de conducir válido antes de permitirte probar un vehículo, pero no te lo quitará ni lo retendrá como depósito.
5. No permitas que el concesionario te haga una comprobación de crédito
Si piensas financiar tu nuevo coche con un préstamo, el concesionario tendrá que hacer una comprobación de crédito. Pero no lo consientas hasta que estés cerca de concluir la compra. Una comprobación de crédito en toda regla puede tener un impacto perjudicial en tu calificación crediticia. No sirve de nada aceptar una comprobación de crédito y poner una mancha en tu crédito si vas a comprar.
6. No intentes negociar los pagos mensuales
Ten en cuenta que estás en la sala de exposición para comprar un coche, no para encajar el pago de un coche en el gasto mensual. Si empezaste con un plan que cubre el precio más alto que pagarás por el coche en base a tus propias restricciones económicas, los pagos mensuales deberían ser sólo un resultado de la negociación.
7. No te sientas obligado a comprar ahora mismo
La compra de un automóvil nuevo puede ser un proceso frustrante para muchas personas. Debido a esto intentan acabar con él lo antes posible, lo que puede llevar a resultados no deseados. Con las prisas, no evalúan a fondo sus opciones ni negocian con eficacia.
El mercado de vehículos nuevos actual es muy competitivo. No hay necesidad de sentirse presionado por una oferta por tiempo limitado; lo más probable es que mañana recibas una oferta igual de excelente, si no mejor.